EL CONSEJO REGULADOR DE LAS INDICACIONES GEOGRÁFICAS PROTEGIDAS CABALLA Y MELVA DE ANDALUCÍA GARANTIZA UN PRODUCTO NATURAL ELABORADO POR TÉCNICAS TOTALMENTE ARTESANALES

 

Las marcas andaluzas que cumplen este requisito, se someten a rigurosos controles, tanto en su proceso de  fabricación como en el producto terminado. Por eso, cuando una marca ostenta el distintivo del Consejo Regulador está garantizando al consumidor un producto con las máximas condiciones de calidad.

Productos Elaborados

Las conservas de Caballa y Melva elaboradas bajo el Reglamento del Consejo Regulador son sometidas a los procesos de descabezado y eviscerado del producto y lavado hasta la adecuada eliminación de sangre y mucus. El cocido se efectúa introduciendo el pescado en una disolución de sal en agua potable en ebullición. A continuación, se realiza el pelado del pescado que se lleva a cabo de forma manual, lo que tiene una especial importancia dentro del proceso de elaboración del producto, ya que al no utilizar productos químicos, permite al pescado mantener sus características naturales y conseguir un producto de óptima calidad y seguridad alimentaria.

Una vez obtenidos los filetes de pescado, limpios de piel y de espinas, se envasan manualmente en recipientes metálicos o de cristal añadiendo el aceite de oliva o girasol, y cerrando herméticamente los envases que posteriormente son esterilizados mediante un tratamiento térmico suficiente para destruir cualquier microorganismo.

Las técnicas artesanales utilizadas en la elaboración, garantizan que el pescado conserva todas sus propiedades naturales que evidentemente, en una manipulación manual, no pueden ser alteradas. Los veedores del Consejo Regulador garantizan por medio de sus inspecciones periódicas que los procesos responden a las exigencias del Reglamento y que éste se cumple en su totalidad, tal como lo demuestra los registros que de forma habitual se elaboran y que son a su vez supervisados por la Consejería de Agricultura y Pesca.

Materia prima

El Reglamento del Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas CABALLA DE ANDALUCÍA Y MELVA DE ANDALUCÍA, define de forma concreta las especies que sirven para la elaboración de las conservas amparadas por él, y que son la Scomber Japonicus y la Scomber Colias para la Caballa y la Auxis Rochei y Auxis Thazard para la Melva. Estas especies son las que habitualmente se dan en nuestras costas.

El Reglamento también establece que el pelado del pescado debe hacerse de forma manual sin la utilización de productos químicos que aceleren este proceso ni de ningún tipo de conservante. Los procesos deben realizarse en su totalidad en las fábricas que deben partir del pescado y finalizar en la conserva totalmente elaborada y envasada. Las fábricas deben estar ubicadas en las localidades que de forma específica se indica en el Reglamento.

Igualmente el Reglamento fija como únicos líquidos de cobertura a utilizar en estas conservas, el aceite de oliva y el aceite de girasol. Todos estos extremos son verificados por los veedores del Consejo Regulador de forma periódica garantizando con ello su cumplimiento.

Por tanto, las condiciones de estas conservas las hacen ser un producto natural típico de la dieta mediterránea, con una calidad excepcional y una alta seguridad alimentaria. El pescado azul utilizado como materia prima, aporta el ácido Omega 3 de alto valor preventivo de las enfermedades cardiovasculares, como se ha podido demostrar, y a él se le une el ácido oleico aportado por el aceite de oliva, formando un producto de alto valor nutritivo y excelentes condiciones para la salud.

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